Friday, April 27, 2007

Sobre los bodegones o naturalezas muertas.

El arte de la composición
Bodegones fáciles al alcance de todos
Texto Fernando Madariaga

Fotos: Arturo Ávila Cano



El bodegón es uno de los temas fotográficos más exigentes de la fotografía profesional, pues requiere equipo y preparación técnica de alto nivel: sistemas sofisticados de iluminación, cámaras de medio y gran formato, un amplio abanico de accesorios como fondos, elementos de atrezzo.., por no hablar de los conocimientos necesarios para obtener el máximo rendimiento de tanto utillaje. Todo esto acaba por disuadir al aficionado, que raras veces se atreve a adentrarse en este mundo aparentemente reservado a los profesionales.

Sin embargo, conseguir un buen bodegón se encuentra al alcance de cualquiera, vamos a verlo.


Es difícil que los aficionados, incluso con conocimientos se atrevan con los bodegones. Esto se debe principalmente a que en ellos el fotógrafo no se encuentra con nada hecho y debe construir por completo la totalidad de la imagen. En un paisaje, la iluminación o los elementos del mismo no dependen exclusivamente de nosotros, al igual que en el reportaje donde se trabaja con sujetos “fuera de control” bajo una iluminación dada.

En un bodegón, sin embargo, todo lo pone la imaginación de su autor, resulta de su capacidad para producir y crear la escena: primero con la acertada elección de sus objetos, prestando especial atención a sus formas, volúmenes, tamaños, colores y texturas; segundo con un perfecto dominio de la iluminación que cree la atmósfera adecuada y proporcione un toque especial a lo fotografiado, resaltando con fuerza sus características. Tercero, con una composición y encuadre elegantes fruto de una colocación armónica de los elementos y de un fondo acorde con ellos.



Estos tres factores (tema, luz y composición) resultan determinantes a la hora de conseguir una foto de bodegón que merezca la pena, pero no es cierto que debamos partir de planteamientos complejos y elaborados o que hagan falta equipos especializados. Los bodegones sencillos apenas son exigentes en este sentido; vale cualquier cámara analógica o digital equipada con una óptica zoom estándar que permita intervenir al fotógrafo en los controles básicos de exposición, diafragma y enfoque. La iluminación puede ser sólo natural, con lo que eliminamos la necesidad de saber iluminar, aunque algún esquema sencillo también explicaremos con el propósito de ayudar a quienes quieran hacer sus “pinitos” en el estudio.

Los requerimientos, sin embargo, en estos bodegones minimalistas de creatividad y saber hacer son máximos: no vale cualquier tema, iluminación ni fondo o composición, algo común a toda fotografía, pero que en el bodegón resulta todavía más evidente, en el sentido de que en este caso sí que tales factores se deben sólo al fotógrafo.

En otra clase de tomas el azar o la luz ambiente nos pueden echar una mano, en el bodegón los posibles fallos dejan al desnudo sin más nuestras carencias fotográficas. Lo que no es nada malo, muy al contrario, el bodegón es una escuela excelente para aprender y practicar la fotografía porque ayuda a resolver sus aspectos esenciales de forma y contenido, simplemente al plantearlos desde el principio como la única forma de construir la imagen fotográfica, esa mezcla de composición, luz y tema.


•Publicado en: Súper Foto, nº 107


El encanto de la sencillez
Texto Fernando Madariaga




Otra dificultad añadida en los bodegones referente a su tema se encuentra en la variedad y número de objetos necesarios en la imagen. Los principiantes deben ser conscientes de que cuanto más elementos diferentes haya en la escena, más dificultades se encontraran a la hora de obtener una fotografía armónica. Las diferencias de tamaño, proporción, color, forma y textura crean conflictos entre los objetos de un bodegón, que bien resueltos concluyen en una imagen con riqueza y “contrastes”, y mal empleados en una barroca y confusa.

Por eso la primera regla, sobre todo cuando no se tiene demasiada experiencia, es la simplicidad: un tema sencillo, un fondo neutro y una sola luz junto a una cartulina blanca, plateada o un espejo para suavizar el contraste de la iluminación principal.


Así un buen procedimiento de trabajo que lleva al éxito es empezar con muy pocos medios pero aprovechando al máximo todas las posibilidades: un tema fácil formalmente bello lo aporta muchas veces uno o dos objetos; una fuente de luz única que puede ser una ventana de luz natural o un simple flexo casero cuando sea necesaria una iluminación más especular; y un fondo uniforme o muy sencillo lo proporciona una cartulina, tela, madera envejecida y sin pulir, lonas, piedras o chapas de metal con óxido.


Analizar el bodegónA continuación comienza un proceso de análisis y estudio con la finalidad de conseguir la mejor imagen posible: hay que ver y fotografiar el tema con diferentes colocaciones de sus elementos, de la cámara y de la luz (si no tenemos focos de estudio vale cualquier luz, los resultados no serán espectaculares, pero se aprende mucha iluminación).


Conviene igualmente probar con varios encuadres y objetivos (vertical y horizontal, desde más cerca y lejos) porque se obtienen versiones distintas de un mismo tema con perspectivas asimismo cambiantes. Al final se evalúan los resultados obtenidos y se eligen las imágenes más interesantes, que se sabe cómo están hechas, ya que se habrá ido tomando notas a lo largo de todo el proceso. Indudablemente, la herramienta que facilita y agiliza el trabajo en estos casos es una cámara digital: se dispone de las imágenes instantáneamente en color y en blanco y negro sin los gastos adicionales del laboratorio. Otra ventaja de la simplicidad temática se encuentra en que facilita en gran medida la composición.

Guardar las formas
Texto Fernando Madariaga



Los objetos adecuados para un bodegón son aquellos que destacan por su forma; el color y la textura son también importantes aunque como elementos “decorativos”.

La perfección de los objetos suele ser obligatoria en la fotografía profesional de bodegón pero no es absolutamente imprescindible en el caso de planteamientos menos comerciales, nuestro bodegón puede emplear cosas no tan perfectas siempre que éstas respeten la lógica y el sentido de la imagen.


La primera duda que se presenta en la elaboración de los bodegones se encuentra en saber qué clase de objetos son los adecuados para realizar esta clase de fotografías. En principio no debería haber ninguna clase de limitaciones en este aspecto, pero es innegable que con algunos elementos es más sencillo que con otros. Quizá la característica más relevante de un objeto de bodegones sea su forma; el color y la textura son también muy importantes, desde un punto de vista fotográfico esenciales, pero hay que considerarlos como un lujo añadido nunca como algo suficiente por sí solo.

Queremos decir que raras veces funciona un bodegón que se apoye exclusivamente en el color o la textura de sus elementos con independencia de su formas, sin embargo poco importa que la imagen sea monocroma o que los elementos no tengan propiedades superficiales destacables, si su forma, su diseño es atractivo, sugerente y plástico. Pensemos en un edificio, en un coche, en un traje, primero se resuelven los problemas de volumen y espacio, de línea o de corte, sólo una vez que la forma es apropiada se piensa en decorarla con colores y texturas. En este sentido el color y la textura son básicamente decorativas.


En conclusión, los objetos ideales para un bodegón son aquellos con formas bellas, plásticas o sugerentes. Esto no significa que tengan que ser perfectas. Es conocido que los fotógrafos profesionales buscan para sus naturalezas muertas ejemplares de absoluta perfección, los objetos más frescos y vivos, los productos más relucientes y brillantes, ya que se trata de atraer al espectador hacia el objeto con la intención de que éste resulte apetecible. Normalmente la función básica del bodegón de un fotógrafo profesional es la comercial, lo que no es de obligado cumplimiento en nuestros bodegones informales en los que la perfección objetiva no es un dogma inquebrantable.


Ambientación y estilismo

Sin embargo, no se pueden cometer errores elementales de ambientación y estilismo que vayan contra la lógica de la imagen: si se opta por un esquema clásico, comercial, de productos de exposición no puede haber ni uno solo que no cumpla este requisito, de igual forma que si nos centramos en una caja vieja de herramientas usadas difícil justificación tiene incluir una moderna y reluciente.

Estas consideraciones son muy importantes a la hora de elegir los objetos de un bodegón y deben ser tenidas en cuenta siempre que se vayan a comprar o seleccionar, es decir vale todo aquello formalmente atractivo siempre que no se rompa una mínima lógica visual.

En concreto es recomendable para los bodegones sencillos usar flores, frutas, verduras, alimentos y los utensilios relacionados con ellas y ellos, así como cualquier clase de objeto fuertemente “humanizado” o de uso común como herramientas, pinceles, lápices, útiles de escritorio, calzado, ropa..., la lista puede ser tan extensa como la creatividad del autor sea capaz de utilizar.

La composición
Texto Fernando Madariaga

Una composición elegante se reconoce rápidamente porque guía la mirada del espectador por la imagen sin crear conflictos entre sus elementos.


Otro factor que debe resolverse en un bodegón se encuentra en la composición. En ésta influye tanto la disposición de los objetos de la escena (de la que el único responsable es el fotógrafo) como el encuadre de la cámara (la selección final del cuadro) y la clase de fondo empleado. Muchos fotógrafos se complican demasiado incluyendo muchos elementos en sus fotos de forma que consiguen una imagen caótica y confusa.

Lo sensato es empezar como hemos sugerido por una o dos cosas y tratar de conseguir una composición atractiva, sólo pueden añadirse más elementos cuando se sabe organizar los objetos y si, además, con ello se mejora la composición. La imagen se va construyendo poco a poco, un buen truco es componer a través del visor, decidiendo previamente si conviene más un cuadro horizontal o vertical y nunca incluir algo nuevo hasta que no se ha resuelto la anterior.


Los fondos simples y lisos siempre funcionan y resaltan más a los objetos cuando son más oscuros o están menos iluminados y tienen colores más apagados que éstos. Para ello se prestan gasas, lonas, cartulinas, piedras y maderas, así como muchos objetos de desván, incluso de chatarrero debidamente dignificados y embellecidos por la huella caprichosa del paso del tiempo. En resumen, un fondo adecuado es el que no se ve y al mismo tiempo aumenta el protagonismo de los objetos del bodegón: si el ojo se va al fondo antes que a nuestra composición evidentemente vamos por mal camino.


Hay una serie de formas de ordenar los elementos de un bodegón que facilitan la tarea de conseguir entre ellos un adecuado reparto de sus pesos visuales. Son por así decirlo los dos recursos compositivos maestros de las artes icónicas: la simetría por repetición geométrica y el equilibrio asimétrico de la regla de los tercios. De tan repetidos casi parece que no necesitan explicación, aunque todavía algunos de nuestros nuevos lectores no conozcan quizá de qué estamos hablando. Vamos a explicarlo de forma que ellos aprendan algo y quienes ya se “lo sepan” encuentren otras aplicaciones.

Recursos compositivosUna composición es armónica cuando entre sus partes se llega a establecer un equilibrio de manera que el espectador interpreta el mensaje visual de forma clara y sin interferencias: desde un punto de vista simbólico la composición establece un código que guía al espectador de la imagen sobre lo que debe ver, la importancia de cada uno de los elementos y el orden de su “lectura”.

La forma más sencilla de ordenar, de equilibrar una imagen es obviamente la simetría, imaginemos que sólo vamos a colocar un punto negro sobre una hoja blanca, la tentación de hacerlo en el justo centro parece casi irresistible.

Pero supongamos ahora que tenemos varios puntos: ¿es sensato colocarlos todos juntos agrupados en el centro o uno a uno en los cuadrantes de intersección de los ejes principales horizontales y verticales?

Parece que no, a no ser que se busque a propósito una composición bastante estática donde todos los elementos tengan un mismo protagonismo, en este caso se impone por tanto una estrategia compositiva que establezca armonía a partir de una disposición asimétrica, hemos encontrado así el sentido de la famosa regla de los tercios: organizar la composición alrededor de un objeto protagonista descentrado y puesto en uno de los puntos de intersección de una imagen dividida vertical y horizontalmente en tercios, la regla de los tercios es la forma canónica de componer las imágenes con varios posibles centros de atención.


Romper las reglasEsta circunstancia lleva a más de uno a una aplicación mecánica de la regla de los tercios y a despreciar por principio las simetrías simples. Pues bien, esto es un error mayúsculo, porque hay ocasiones donde no seguir un esquema simétrico simplemente no tiene sentido: no hay nada más irritante que aprender una regla para aplicarla dogmáticamente, la repetición es un recurso perfectamente válido del arte como demuestran ejemplos más que sobresalientes de la poesía, la música o la pintura.


Formas sofisticadas de componer por repetición simétrica son las sucesiones y las figuras geométricas imaginarias que los objetos de una escena pueden describir dentro del cuadro de la imagen, las más utilizadas, el triángulo y el cuadrado. Resumiendo: hay que huir de los lugares comunes y tratar de componer el bodegón con una amplitud total de miras, con pocos elementos es probable que valga casi cualquier planteamiento y en casos más complejos se haga imprescindible recurrir a simetrías geométricas o a la consabida regla de los tercios, un auténtico salvavidas cuando las diferencias entre los objetos de color, tamaño y textura son además extremas.

Bodegones fáciles al alcance de todos

Las luces

Texto Fernando Madariaga



La luz natural de unaventana es la iluminación mágica de quienes no tengan medios, proporciona gratis calidades profesionales sin salir de casa. En el estudio tampoco se deben complicar innecesariamente las cosas. Una buena iluminación puede consistir en dos fuentes difusasa cada lado a 90º y otra cenital de la misma calidad y ligeramente a contraluz.

Hemos llegado al último y para muchos el capítulo más importante de un bodegón, aunque tampoco vamos a ser tan dramáticos y le quitaremos un poco de hierro a un asunto que depende de los medios que se posean.

Por eso empezaremos por la iluminación más barata, tantas veces mejor y al alcance de todos: la que proporciona una ventana de luz natural difusa de la que todos tenemos alguna en nuestra casa. Sólo hay que colocar una mesa cerca de una ventana en una dirección lateral o en suave contraluz (también es posible la dirección frontal teniendo cuidado de no proyectar sombras sobre la escena) y preparar los objetos y el fondo como hemos explicado para conseguir un bodegón con una iluminación perfecta. Los problemas de contraste debidos a la sola fuente lumínica se aminoran con el uso de discos reflectores comerciales o con espejos, cartulinas blancas o plateadas de fabricación casera que cumplan la misma función.


Luz de ventanaLa luz del ventanal admite más modificación de lo que parece a primera vista, se puede recortar con pantallas negras delante de la propia ventana o del objeto o hacerla más difusa colocando telas translúcidas o bien papel cebolla o vegetal delante de la ventana. Si se desea que entre sol directo a través de ella es mejor que sea el de la última hora de la tarde por sus características de color, pero en tal caso debe pensarse en un relleno bien dirigido y bastante fuerte para las sombras.


Con un flash portátil o de zapata también se puede imitar la luz de una ventana con un procedimiento algo primitivo aunque infalible: con una caja de zapatos pintada de blanco por dentro y negro por fuera, se coloca el flash dentro de ella y se sincroniza a la cámara con un cable, por último la caja se cierra con un metacrilato opalino o un papel vegetal.

Esta ventana improvisada proporciona resultados parecidos tanto a las de luz natural como a las que los fotógrafos profesionales emplean en sus estudios por lo que se debe trabajar con ella de idéntica manera.

La dirección de la iluminación también incide de manera determinante sobre la composición y la estética de la imagen. Las iluminaciones frontales proporcionan una perfecta reproducción del color aunque con un modelado pobre y una escasa sensación de volumen; las excesivamente laterales y de calidad especular afectan a la correcta reproducción de los colores, lo que se soluciona con fuentes muy difusas.

Las reinas de los bodegones son por ello las luces laterales difusas, su efecto es bastante similar al de una ventana de luz natural, porque añaden a un buen cromatismo una fuerte sensación tridimensional y de textura, donde las sombras desempeñan un papel importante en la composición. Los contraluces son imprescindibles para separar los elementos del fondo, además de ser la luz de referencia con los cuerpos translúcidos y transparentes.

La dirección cenital difusa es muy popular entre los fotógrafos profesionales de bodegones, dan una adecuada iluminación básica de apariencia bastante natural con sombras poco molestas al quedarse debajo de los objetos, pero que necesita algún tipo de acento o efecto.

¿Cuál sería entonces una iluminación de estudio válida para casi cualquier bodegón? El esquema que recomendamos emplea tres fuentes o dos más un relleno. La principal es lateral difusa a 90º, la de relleno se dispone de manera simétrica a la mitad de potencia, o se sustituye por sólo un reflector. La tercera fuente difusa se coloca con una dirección cenital en ligero contraluz. Muy pocos temas no se van a poder fotografiar con esta iluminación, se trata de objetos especiales que plantean problemas más propios de la fotografía técnica profesional que de la creativa, pero eso sería motivo de otro central.

Publicado en: Super Foto, nº 107

Wednesday, April 25, 2007

Sobre el fotorreportaje


Desmanes en la marcha del dos de octubre. Fotografía: Arturo Ávila Cano. Año 2002

En su libro Manual de Fotoperiodismo, retos y soluciones, Ulises Castellanos menciona que el reportaje es el género mayor de la fotografía de prensa. Su desarrollo es más complejo que ningún otro; aborda una historia de interés general que se cuenta en varias imágenes; a través de sus encuadres ofrece varios ángulos de una problemática o suceso y permite que el fotógrafo informe al mismo tiempo que vierte su punto de vista.

Según Francisco Galvoa el fotorreportaje se puede clasificar según su temática

De actualidad: basado en hechos recientes como manifestaciones, insurrecciones, inundaciones, jornadas de alfabetización.

Asuntos de interés permanente vistos con un nuevo ángulo: puede ser un hecho novedoso que haga revivir un asunto o bien una manera diferente de enfocar algún tema desgastado.

Material inventado: resulta de la imaginación de las personas encargadas de confeccionar pautas informativas o de los propios periodistas de la públicación.

Por su parte Mariano Cebrián Herreros indica que el reportaje gráfico encierra diversas modalidades según el tratamiento o enfoque que se presente.

Reportaje de noticia: motivado por alguna noticia compleja e inmediata. Ofrece una profundización en los temas.

De denuncia: delata una situación, amenaza o delito oculto por intereses políticos, etc.

De archivo: utiliza fotos de acontecimientos ocurridos en el pasado, a veces se combina con fotos de actualidad.

Espectaculares: A través de las fotografías se procura resaltar el lado espectacular de un hecho por si mismo llamativo, como un terremoto, accidentes de gran relieve, etc.

Costumbrista: Es un tipo de fotorreportaje que trata sobre hechos que se repiten con periodicidad en torno a las tradiciones de un pueblo o aspectos folklóricos.

Científicos: abordan temas de interés técnico o científico con atractivo popular.

Reportaje Atemporal: Se refiere a hechos históricos, viajes. Trata de llamar la atención por lo llamativo de la fotografía.

Monday, April 02, 2007

Práctica de fotografía de viaje




Hola a todos los alumnos del séptimo semestre del Colegio Holandés


Aqui les publico unas imágenes para que ustedes tengan una muestra de qué podemos captar en los géneros de fotografía de viaje o fotografía de paisaje. Traten de concentrarse en los detalles de edificios, ya sea por su belleza arquitectónica o por su antigüedad.





Recuerden que ustedes están trabajando en Blanco y Negro, así que piensen así antes de captar la foto. Es decir, imaginen cómo se verá su imagen a color en Blanco y Negro.

Wednesday, March 14, 2007

Práctica de fotonoticia











Hola

Les recuerdo que este semestre llevaremos a cabo varias prácticas fotográficas relacionadas con el periodismo. Les invito a ver las imágenes que sobre el tema publiqué en este blog y también a leer el texto sobre fotoperiodismo para que ustedes se formen una idea sobre los géneros de la fotografía de prensa y puedan desarrollar su propio trabajo con soltura y confianza.

En primer lugar abordaremos la fotonoticia, y este próximo fin de semana tienen un gran evento cultural para cumplir con su primer práctica.

Tuesday, February 27, 2007

Fotografía y Arquitectura

Texto y fotos de Ada Sacchi

La Fotografía de Arquitectura invita no sólo a fotografiar el frente de un edificio, sino también a observar sobre las estructuras internas el conjunto, los detalles, analizar las formas, el espacio e investigar sobre el estilo arquitectónico.





Esta rama de la fotografía puede dividirse en dos opciones diferentes: la Fotografía Creativa y la Fotografía de Arquitectura Comercial.

En la primera el fotógrafo con su sensibilidad interpreta la obra. Sus imágenes dejan de ser una reproducción para convertirse en una imagen personal y expresiva.
Consideremos entonces la obra como un objeto en el espacio. Los distintos puntos de vista y la variedad de lentes que se usen darán resultados adecuados para cada caso. Se debería observar con distintos objetivos antes de decidir la toma. Prestar mucha atención, caminar alrededor del lugar y sobre todo acercarse a la obra.

La luz como en toda fotografía, juega un papel más que importante. Cuando el día está despejado y se mantiene una constante de luz y sombra, contamos con una situación extrema de iluminación, logrando componer con volúmenes y sobre todo exponer para la luz y jugar con las sombras sin detalles como un agregado más de geometría.




Por el contrario cuando el día se presenta nublado y la iluminación es más pareja, los colores se tornan pasteles, hay falta de contraste y todo adquiere cierta armonía En este caso se pueden mostrar los detalles con más precisión (








También se puede trabajar sobre una toma más abstracta, eligiendo sectores y encontrando ritmos. Fragmentar y seleccionar en el encuadre nos dejará ver de otra forma .

Es posible que un objetivo largo (200 o 300 mm) nos dé la sensación de apelmazamiento, sumado a esto que por lo general la toma está hecha desde un punto de vista bajo.

En cambio un lente angular (20, 24 mm o 28 mm) nos permitirá hacer una toma con importantes perspectivas y fugas. Es conveniente desplazarse y ver cómo va cambiando la obra y apreciar cómo vamos eligiendo la composición de acuerdo con nuestro gusto.




Cuando existe la posibilidad de fotografiar dentro del lugar elegido, se debe observar la construcción interna, los patios o galerías, entradas de luz y correspondientes vinculaciones con otros ambientes.



Se interpretará de acuerdo a como uno siente, pero siempre con continuidad de diseño. La simetría para ventanas o puertas es muy aplicable tal como se ve en la foto 7.



Respecto al material tanto el blanco y negro como el color pueden ser apropiados. Eso sí, recomendaría películas de baja sensibilidad para los interiores, por su definición, además de emplear trípode para poder trabajarlas en diafragmas cerrados por su mayor profundidad de campo y superior calidad. En exteriores pueden ser películas intermedias para poder trabajar con la cámara en mano.





Las fugas, las inclinaciones de la cámara o el espacio como equilibrio son de alta riqueza en la imagen final.


En la segunda posibilidad tenemos la Fotografía de Arquitectura Comercial, donde debemos rendir con la mayor precisión de reproducción de la obra, para la cual contaremos con el equipo conveniente: cámara de gran formato que, gracias a sus movimientos independientes de respaldo y frente, permite basculamientos y descentramientos en la imagen, cámaras de formato medio especiales como la Hasselblad Superwide, que permiten una variedad de modificaciones en la imagen, y objetivos de control de perspectiva y fuga como los especiales Tilt & Shift (TS) de Canon, Nikon y otras marcas.

Ahora, sólo resta que cada uno salga a caminar por su propia ciudad tratando de aprovechar la luz, de buscar ángulos y perspectivas originales que expresen la arquitectura y el espacio urbano que nos interesa.

Thursday, February 22, 2007

Periodísticas

Esta serie de fotografías las publico con el propósito de que ustedes tengan un ejemplo visual de las características de la imagen de prensa. Todas pertenecen al género de fotonoticia; todas son una pequeña muestra de las manifestaciones sociales que tienen lugar en nuestra ciudad.

Dos jóvenes manifiestan su repudio a la IV Cumbre Mundial del Agua que se celebró en la ciudad de México. Foto: Arturo Ávila Cano


Estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México en la marcha de protesta contra la Cumbre Mundial del Agua. Foto: Arturo Ávila Cano



Imágenes de los 400 pueblos



Integrantes de los 400 pueblos se bañan en una calle cercana al Paseo de la Reforma, donde han instalado su campamento de protesta. Foto: Arturo Ávila Cano


Integrantes de los 400 pueblos llenan cubetas con agua limpia para sus necesidades primarias en el campamento que instalaron en Paseo de la Reforma. Foto: Arturo Ávila Cano

Marcha de los 400 pueblos hacia la residencial presidencial. Foto: Arturo Ávila Cano

Marcha contra el desafuero






Discapacitados en la marcha de protesta en contra del desafuero del jefe de gobierno del DF, Andrés Manuel López Obrador. Foto: Arturo Ávila Cano



Mujer madura expresa su apoyo al jefe de gobierno del DF, Andrés Manuel López Obrador durante la marcha contra el desafuero. Foto: Arturo Ávila Cano

Diversidad


Una familia observa a un participante de la marcha lésbico-gay, que se llevó a cabo por calles del centro de la ciudad de México. Foto: Arturo Ávila Cano

El diplomático y escritor Jordi Soler durante la presentación de su libro Los Rojos del Ultramar, en el Ateneo Español de la ciudad de México. Foto: Arturo Ávila Cano

Público a la espera de la presentación del libro Los Rojos de Ultramar, de Jordi Soler. Foto: Arturo Ávila Cano

Limpia en el Zócalo de la ciudad de México. Foto: Arturo Ávila Cano. Esta imagen entra en el rubro de vida cotidiana.

Thursday, January 18, 2007

Foto con selección para preservar el color y desaturar el resto

Hola amigos!!!

Les publico la siguiente foto con el fin de que ustedes hagan su propia práctica final de fotografía.

Hacer esta imagen es algo sencillo. En primer lugar deben seleccionar parte de la imagen que deseen preservar, en este caso, por su tono de color; yo seleccioné las dos frutas para no alterar su color original.

Pueden utilizar la pluma para llevar a cabo su selección, yo la recomiendo porque es la más precisa.

Posteriormente, acudan al menú principal, elijan la opción IMAGEN-AJUSTAR-DESATURAR.

Y así, de esa manera tendrán su imagen con gran contraste, pues en la misma foto habrá zonas de color mezcladas con zonas en escala de grises.

PD. Si no se preservar la zona de color que ustedes eligieron o seleccionaron, sólo den pasos atrás y en el menú SELECCIÓN eligan la opción INVERTIR para que logren preservar su elección.

Además les recomiendo trabajar por capas. Es decir, guarden cada selección que hagan en una capa distinta para preservar su tono de color. Desactiven la capa en la que guarden sus selecciones al momento de desaturar el resto de la imagen.

Háganlo de la manera siguiente: Seleccionan con la pluma la parte de la imagen que desean preservar. La convierten en selección dando un click en el tercer círculo que aparece en las opciones inferiores de la ventana trazados.

Después van al menú y eligen CAPA-CAPA VIA COPIAR. Observarán que en la ventana de capas aparece una capa nueva con cada selección que ustedes hicieron previamente.

Después, se posicionan en la capa original, es decir, la capa 0 donde está la imagen original, desaturan toda la capa para que se vaya a escala de grises. Notarán que al resto de las capas no les pasa nada. Finalmente la acoplan en el Menú CAPA-ACOPLAR IMAGEN. La pasan a 72 dpi, que pese menos de 900 kb y la guardan en formato jpg para subirla a blogger.

Para cualquier duda, me envían un mensaje.

Hagan 10 fotos de estas y súbanlas a su propia bitácora para que las tome en cuenta en su calificación final.





Foto: Arturo Ávila Cano. Año 2006

Monday, December 11, 2006

El efecto Polaroid




Hola a todos!!!

En esta ocasión les publico los pasos para realizar el efecto polaroid en sus imágenes.

1) Abrir la imagen
2) Seleccionarla toda. En el menú principal ir a selección y alli pedir toda.



3) Ir al menú superior, y en la opción capas pedir nueva capa via cortar. En la ventana capas deben visualizar tanto la nueva capa creada, que de hecho es el fondo de todo, como la fotografía con la que decidieron trabajar.



4) Estando en su capa, vayan al Menú superior, opción tamaño de lienzo e incrementar el tamaño de la imagen (dos centímetros en la anchura y cuatro en la altura)

5) Crear nueva capa a partir de la capa donde está mi fotografía. Oprimo la tecla control y el folder de la ventana de capas al mismo tiempo (dicho folder se encuentra entre los íconos del borde inferior de la ventana capas) para que la nueva capa esté exáctamente en medio; es decir, entre mi foto y el fondo.

6)Ir a la máscara frontal (los recuadros que están en la barra de herramientas) y elegir un tono gris.

7) Con ese tono vamos a rellenar la capa recién creada. Oprimir al mismo tiempo las teclas alt y back space.

8) Debemos unir nuestra fotografía con esa capa que acabamos de rellenar. Activamos la capa de nuestra foto y, al mismo tiempo, oprimimos la tecla control y la tecla E.
Veremos que ahora sólo tenemos dos capas, nuestra foto, y nuestro fondo.

9) Ahora debemos copiar la capa donde está nuestra foto con el fondo relleno de gris. Arrastramos la capa al folder de nueva capa y así obtendremos la nueva capa copiar.

10) Esa capa será la sombra de nuestra fotografía, así que oprimimos la tecla d y veremos que el color de la máscara frontal cambia a negro. Con las teclas shift, alt y back space al mismo tiempo, rellenamos la copia de nuestra foto con el color negro.

11) Ahora pasamos en medio de todas las capas, la capa que recién acabamos de rellenar de negro. Como ésta es la sombra de nuestra foto reduciremos su opacidad a un 65 o 70 por ciento y le aplicaremos la transformación libre para rotarla y hacerla más pequeña. Para trabajar correctamente, podemos desvisualizar tanto la capa del fondo como la que contiene nuestra foto.

12) También le aplicamos el filtro distorsión proyectar para otorgarle una sensación de movimiento. Este filtro se debe aplicar de manera delicada, ya que con él, podemos modificar gravemente nuestra imagen.

13) Posteriormente, activamos la capa donde está nuestra fotografía y le aplicamos la transformación libre y el filtro de distorsión.

14) Al final basta con que acoplemos nuestras capas. Ir al menú capas y veremos que en el fondo de las opciones se encuentra la posibilidad de acoplar la imagen o combinar visibles.

15) Es decir, al final debo tener sólo una capa, para que pueda subirla a blogger. Recuerden guardar la foto a 72 dpi y a no más de 900 kb de peso.

Suerte!!!!

Sunday, November 05, 2006

La fotografía de viaje

Texto y fotos: Arturo Ávila Cano



La fotografía de viaje es otro de los grandes géneros que ha sido ampliamente trabajado en la historia de este genial invento. Su historia como género gráfico comenzó desde el inicio mismo de la imagen fotográfica. Fue de los primeros géneros en desarrollarse y sigue como uno de los más solicitados. Aficionados y profesionales tratan de captar las mejores imágenes durante sus viajes de placer o negocios.

En México, la fotografía de viaje o paisaje es toda una gran traidición temática. Entre los fotógrafos más destacados que trabajaron este género podemos mencionar a Juan Rulfo y Armando Salas Portugal.



Pero en sí qué es la llamada Fotografía de viaje. En la obra Por una función critica de la fotografía de prensa, el escritor y fotógrafo Pepe Baeza menciona que constituye "una tradición temática de la prensa, que al igual que el people o la moda parece ostentar categoría autónoma como género... En estricto sentido, los viajes son fotoperiodismo, pero cada vez de forma más clara, se va estableciendo una hibridación curiosa, pues el reportaje clásico -que atendía a una combinación estrecha de aspectos antropológicos y paisajísticos para el recreo, pero también para la información general de los lectores-, está siendo substituido por una concepción de los viajes en la prensa como guía de uso práctico. Se está produciendo así un desplazamiento hacia la categoría de periodismo de servicios que acerca,aunque sea parcialmente, la fotografía de viajes a la fotoilustración".




Es decir, para Baeza, la clásica fotografía de viaje, que se publicaba en las grandes revistas ilustradas como National Geographic, entre otras más -en nuestro país está el caso de Arqueología Mexicana o México Desconocido-, está siendo desplazada por aquellas fotografías donde se informa al turista sobre los servicios que le puede prestar cierto hotel.



Ahora es muy común ver en las páginas de los diarios fotografías sobre las habitaciones de los hoteles -sobre todo si son de lujo o cinco estrellas-, el comedor, el gimnasio, las albercas, la zona de spa, etcétera.

Por lo anterior, Baeza estima que actualmente se tiene la tendencia de hacer de la prensa un manual de instrucciones para la vida cotidiana del lector.

Proceso de revelado de diapositivas



Zona arqueológica de Mayapán, captada con película de diapostiva Ektachrome E100 VS. Mérida, Yucatán. Año 2003. Foto: Arturo Ávila Cano

Conocí esta pequeña zona arqueológica, que pese a su importancia es ignorada por la gran mayoría de turistas que visitan Yucatán, gracias a mi primo Alfredo, el "Zorro del desierto de los lions", el último gran aventurero del sureste mexicano.

Nuevamente le doy las gracias a él y a la prima Vanessa, que pertenecen al grupo de personas que más quiero en este mundo.


PROCESO E-6


El proceso de revelado de la película de diapositiva, conocido como
(E-6) requiere de mucha atención en cuanto a la temperatura de los químicos y la secuencia de los mismos. Se recomienda revisar cada determinado tiempo la temperatura de los químicos subsecuentes, por lo menos dos minutos antes de utilizarlo.

Bien utilizada, la película de diapositiva da enormes contrastes y en ésta se “saturan” más los diferentes tonos de color; un simple negativo a color no llega a ofrecer tanta saturación en los colores.

Esta película fue muy utilizada, y lo sigue siendo hasta hoy en día, en la industria editorial. Los editores de las grandes revistas gráficas y los libros ilustrados la preferirían por sobre la clásica película a color.


PROCESO DE REVELADO DIAPOSITIVAS



QUÍMICO TIEMPO TEMPERATURA AGITACIÓN


1ER. REVELADOR 7 MINUTOS 38°C +/-.5 50% a 50%

H2O 1 MINUTO 34 a 40° C CONTINUA

BAÑO INVERSOR 2 MINUTOS 34 a 40° C CONTINUA

REVELADOR DE COLOR 6 MINUTOS 38° C +/-.5 CONTNUA

PREBLANQUEADOR 2 MINUTOS 34 a 40° C CONTINUA

BLANQUEADOR 8 MINUTOS 34 a 40° C 50% a 50%

FIJADOR 6 MINUTOS 34 a 40° C 50% a 50%

ESTABILIZADOR 2 MINUTOS AMBIENTE REPOSO

Sunday, September 17, 2006

REVELADO A COLOR

Proceso de revelado C-41 película a color


Este proceso consta de varios pasos y para llevarlo a cabo es preciso que la temperatura de los químicos esté a 38°, sobre todo en el caso del revelador.

En primer lugar debemos verter el revelador en nuestro tanque, cerciorándonos de que la temperatura del mismo esté a 38°. El tiempo del revelado es de 3 minutos y 15 segundos. Cada minuto agitamos durante 30 segundos.

Posteriormente vertemos el blanqueador y lo mantenemos en nuestro tanque por 4 minutos y 20 segundos, agitando suavemente 30 segundos cada minuto.

El tercer paso consiste en un lavado por 30 segundos, como mínimo, o un minuto y 15 segundos. La temperatura del agua debe estar por lo menos a 30 grados.

Después vertemos el fijador y lo mantenemos en nuestro tanque por 4 minutos y 20 segundos.

Tras el fijador damos un lavado por 3 minutos, o en su defecto tres cambios de agua, agitando durante 30 segundos.

Finalmente vertemos estabilizador y dejamos reposar nuestro tanque por 1 minuto y cinco segundos.